Prueba: Renault Kwid Intense

Por cuatro días nos subimos al Renault Kwid, la apuesta de la firma del rombo para el segmento de los autos pensados completamente para ciudad. No es ninguna novedad en el mercado, pero sigue siendo uno de los autos que mes a mes se siguen vendiendo a grandes volúmenes. 

Por más que en el Mercosur nació el año pasado, el Kwid ya tiene una historia en otro país: desde mayo del 2015 se produce y vende en India, pero no son el mismo auto ni tampoco es un modelo global, sino que existe únicamente en los países emergentes o en vía de desarrollo, aunque hay rumores (y ninguno confirmado) que Dacia comenzará a ofrecerlo en el viejo continente.

Nosotros lo conocimos en el Salón Internacional de Buenos Aires en el 2017 a mediados de junio (leer notas). A nuestro mercado llegó en agosto del mismo año con una pre-venta y una demanda que hace mucho no se veía en el mercado, logrando que Renault se consagrara por varios meses la marca más vendida.

Probamos la versión más equipada que se vende en nuestro país, llamada Intense. En otros mercados se ofrece una aún más equipada y con aspecto más aventurero llamada "Iconic" pero hace unos días, en el Salón de San Pablo se mostró la versión definitiva del "Outsider", que agrega más detalles al estilo de un off road.


Por fuera y en líneas generales, es el citycar más atractivo del mercado. Sus líneas son modernas y se asimila al estilo y concepción del Sandero Stepway: mucho despeje al suelo (180 mm) y pasarruedas en plástico negro. No es coincidencia, la gente quiere tener una SUV en su garaje y este Kwid es lo que más se asimila en nuestro mercado pero no por dimensiones, ya que tan solo mide 3.680 mm de largo, 1.752 mm de ancho y 1.474 mm de alto, con una distancia entre ejes de 2.423 mm. Otras marcas quisieron hacer lo mismo y no funcionó como esperaban.

El hecho se tratar de reducir los costos de producción es notorio, tiene solo un limpiaparabrisas con su respectivo sapito y tres tuercas en cada rueda. No hay llantas de aleación, sino que cuenta con unas tazas de plástico llamadas "Flex Wheels" que simulan serlo y lo consiguen, a primera vista son llantas. 

De todas formas, nuestra unidad por alguna razón contaba con las tazas de la versión intermedia. Esta versión Intense es la única que cuenta con las manijas de las puertas y los espejos pintados en color carrocería. Por encima de los zócalos hay una superficie negra, es un pegotín. 


En la zona posterior los faros son enterizos y solo hay una luz de retroceso. El portón únicamente se abre desde la llave o desde el interior, no hay ningún botón en él. Años atrás, Renault lo escondía entre medio del rombo. La capacidad de carga es de 290 litros que se amplía hasta los 1.100 si rebatimos el asiento enterizo trasero. Por debajo de una tapa se ubica el neumático de auxilio que tiene el mismo tamaño y llanta que las titulares.

Puertas adentro, presenta un planteo muy sencillo y que suena conocido. Los Sandero, Logan, Duster y Grand Captur son similares. Todos los plásticos son duros, brillosos ante cualquier reflejo y de un tacto mejorable. El tablero se compone de tres elementos: el tacómetro, velocímetro y computadora de a bordo que se comanda desde el tablero. El medidor de combustible es digital. El volante tiene buen tacto y grosor, pero no se regula en ninguna posición.


En la consola central se encuentra la pantalla de 7" con el sistema MediaNAV 3.0, de sencilla utilización aunque un poco anticuado para los tiempos de ahora. No tiene Apple CarPlay ni Android Auto. Esta versión Intense es la única que además, cuenta con el sistema Driving Eco2 que nos ayuda a conducir de forma más eficiente. El marco de esta pantalla es plástico negro brillante y por debajo se encuentran los comandos de los levantavidrios, bloqueo de puertas, desempañado de la luneta trasera y todos los controles del aire acondicionado manual por debajo de los botones anteriores.

Los pasajeros delanteros van a ir algo justos de espacio a lo ancho y alto, las butacas son muy altas, no tienen regulación en este sentido y aquellos que sean altos van a notarlo, además, también son algo cortas a la altura de los muslos. Mención especial para la capacidad de la guantera, es enorme. 

Los que viajen atrás van a ir cómodos siempre y cuando sean dos personas, por espacio podrían ser tres niños pero falta el quinto cinturón inercial de tres puntas. Para los más chicos hay, de serie, anclajes ISOFIX para sillas. En el aspecto de seguridad, es el único del segmento A generalista Mercosur que cuenta con cuatro airbags. Tiene dos frontales y dos de tórax laterales.


El único motor que ofrece el Renault Kwid en el Mercosur es un 1.0 litros de la nueva generación de motores de la firma. Tiene tres cilindros en línea, 12 válvulas con inyección multipunto y distribución por cadena. Puede entregar 66 Cv de fuerza a las 5.500 rpm y 93 Nm de torque 4.250 rpm. Se combina con una transmisión manual de cinco marchas y la tracción es delantera.

Renault declara un consumo urbano de 15,2 km/l, una aceleración de 0 a 100 km/h en 15,5 segundos y una velocidad máxima de 152 km/h. El tanque de combustible es de unos 35 litros, algo escaso. La toma de aire está ubicada en lo más alto del motor. 

Apenas encendemos el motor nos encontramos con un sonido que no es agradable en comparación con otros tres cilindros del mercado. Compensa con el nivel de vibraciones que se transmiten al interior, aunque tampoco son pocas, de todas formas tampoco molestan. El tacto de la caja es correcto. 


Gracias a la transmisión de relaciones cortas se desempeña bien en el ámbito urbano. El acelerador es sensible de más y el embrague tiene un recorrido largo. Su mejor potencial lo entrega a partir de 3.500 vueltas, mismo régimen en el que comienza a presentarse molesto el sonido del impulsor. El consumo en este ámbito, realizando una conducción ágil, fue de 6,5 l/100 km (15,3 km/l). 

Fuera de la ciudad comienza a mostrar debilidad. No fue hecho para hacer varios kilómetros de ruta. A 110 km/h el motor gira en quinta marcha a unas 3.500 rpm, muy arriba en vueltas, lo que hace que el consumo no sea tan bajo. De todas formas, nuestro mejor consumo obtenido fue de 5,49 l/100 km (18,2 km/l). La velocidad ideal para obtener un bajo consumo es 90 km/h, donde el impulsor no supera las 3.000 vueltas. 


Las recuperaciones de 80-110 km/h las logra en 7,6 segundos en tercera marcha (enseguida hay que pasar de marcha porque llega al corte), en 11,63 segundos en cuarta y en 15,6 segundos en quinta. El primer tiempo no es malo considerando que el motor tiene 66 Cv y que pesa 758 Kg, pero los últimos dos podrían ser mejores. 

Dinámicamente en ciudad es correcto. La dirección está asistida de forma que todas las maniobras se puedan realizar con facilidad y rapidez. Las suspensiones son blandas y filtran bien las grietas o pozos de las calles. Sin embargo, en ruta muestra la segunda cara de la moneda. Es inestable y hay que estar corrigiendo la dirección constantemente ya que es sensible a los vientos generados por la velocidad misma. 

La dirección si bien puede ser muy buena en ciudad, a alta velocidad sigue contando con una asistencia de sobra, y la suspensión que es cómoda en ciudad hace que ante curvas se incline de forma pronunciada. Los frenos son de discos sólidos adelante y tambores atrás, se fatigan rápido y podrían ser mejores en situaciones de frenadas de emergencia. 



El equipamiento de seguridad del Kwid Intense se compone de:
  • 4 Airbags (frontales y laterales de tórax)
  • Frenos ABS
  • Anclajes ISOFIX para sillas infantiles
  • Cuatro cinturones inerciales de tres puntas + cinco apoyacabezas
  • Bloqueo
  • Retrovisor interior día/noche
  • Faros camineros
  • 3 estrellas Latin NCAP

En tanto, el equipamiento de confort se compone de:
  • Aire acondicionado manual
  • Dos levantavidrios eléctricos
  • Computadora de a bordo
  • Tacómetro
  • Pantalla de 7" con sistema MediaNAV 2.0
  • Indicador de pase de marchas (GSI)
  • Revestimiento interno del baúl
  • Tapizado en tela
  • Alerta de luces encendidas
  • Espejos y manijas de puertas en color carrocería
  • Limpialuneta trasero

El Renault Kwid se vende en nuestro mercado hace un año y por más que muchos estemos en desacuerdo, sí se parece a una mini SUV. La primera impresión de las cosas en general entra por los ojos. Y el Kwid tiene buen diseño. Es una bocanada de aire fresco para el segmento así como uno de los motivos de su éxito, junto a precios competitivos.

Pero el consumidor uruguayo está sufriendo un momento difícil en términos económicos con precios que cambian y un dólar que no baja. A su vez, no se está enfocando en los verdaderos atributos de los automóviles y se deja distraer por pequeñas cosas como una pantalla. El Renault Kwid es un auto creado para los mercados emergentes como América Latina. Pone foco en lo que los usuarios piden, pero descuida mucho el rendimiento dinámico general, en especial en la ruta.

En muchos hogares este Kwid probablemente sea el único auto del garaje, y en otros será el segundo o tercer auto de la casa, pero son los menos. Lo que nos hace reflexionar lo siguiente: aquellos que solo accedan a un auto por hogar, no están preparados económicamente como para tener varios vehículos para cada situación que se les presente. Por lo que este Kwid, al menos para la inmensa mayoría de sus futuros usuarios, tendría que comportarse adecuadamente en todas las circunstancias y no solo en una. 



Lo bueno:
  • Diseño
  • Equipamiento de confort
  • Habitabilidad
  • Confort de marcha
  • Agilidad en ciudad
  • Consumos
  • Rueda de auxilio igual que las titulares
  • Capacidad del baúl
Lo malo:
  • Desempeño en ruta
  • Insonorización del habitáculo
  • Quinto cinturón de seguridad abdominal
  • Ausencia de regulaciones del asiento del conductor y volante
Precio y garantía:
  • Renault Kwid Intense 1.0 M/T: US$ 14.490
  • Garantía de 3 años o 100.000 kilómetros
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