Prueba: Ford Fiesta SE 1.6 M/T

Por tres días y 300 kilómetros probamos al nuevo Ford Fiesta en su versión SE (tope de gama) asociado al motor 1.6 litros con transmisión manual de cinco marchas. Lo bueno, lo malo y todos los detalles, a continuación. 

La historia del Ford fiesta data hacia mediados de los años 70 y desde el cual hasta el día de hoy han transcurrido siete generaciones. A Uruguay llega desde Brasil en dos versiones, pero en realidad es la sexta generación pero a la que se le aplicó un lavado de cara para asimilarlo más a la última evolución del modelo europeo (ver nota). 

En el frontal los cambios son notorios, ahora el Fiesta presenta un diseño más moderno que continúa con el Kinetic Design de la firma (pero que continúa desactualizado frente a la competencia). Empezando por la parrilla, abandona el estilo Aston Martin y la reemplaza por una especie de diamantes en vez de las líneas rectas que iban de punta a punta. La zona de los camineros y zonas bajas del paragolpes también cambiaron, ahora están unidos por una banda cromada y una superficies en plástico negro. Los faros principales son halógenos de reflectores y no hay firma de LED diurna, en otros mercados ofrece proyectores. 
Los cambios estéticos para parecerse al Fiesta VII dejaron afuera el lateral, aunque a mi parecer es la zona que más se mantiene vigente. La versión SE cuenta con llantas de aleación de 16" con diez rayos en la medida 195/50 R16 en neumáticos Pirelli Cinturato P1. Mide 3.969 mm de largo, 1.722 mm de ancho y 1.464 mm de alto. La distancia entre ejes es de 2.489 mm y el despeje al suelo es ideal para ciudades como Montevideo.

El sector trasero se mantiene casi intacto. Lo único que cambia es la distribución interna de las luces, ahora son tridimensionales. La apertura del baúl se realiza mismo desde el portón como desde la llave. La capacidad es algo escasa, de 281 litros. 
Al subirnos al interior podemos notar (incluso con los logos tapados) que estamos frente a un Ford. El volante es el mismo que el anterior, cuenta con revestimiento en cuero y no tiene regulación en profundidad. Los controles para la velocidad crucero, el teléfono y la radio están ubicados en él. La computadora de a bordo la tendremos que controlar mediante el tablero o desde la palanca que acciona los señaleros. El mismo está compuesto de tres instrumentos análogos. 

En los extremos se encuentran el tacómetro y el velocímetro, entre medio la cantidad de combustible en el tanque. Está iluminado en blanco con celeste y su lectura es más clara que antes gracias a la nueva tipografía. La posición de manejo es buena, pero quienes prefieran una conducción muy baja no lo van a poder hacer, el asiento incluso en la posición más baja es elevado. Todo el tapizado es en tela. 
Al centro de la consola y algo lejos del conductor se encuentra la radio con pantalla de 6,5" asociada al sistema SYNC 3 de Ford. Cuenta con radio AM, FM, USB, lector de tarjetas SD, Bluetooth, Apple CarPlay, Android Auto y Mirror Link. Su utilización es sencilla y lleva tan solo minutos acostumbrarse al sistema operativo.

Debajo de la pantalla se encuentran botones y teclas para el volumen, aunque menos que antes. Gracias a el sistema multimedia se eliminaron. Tan solo quedaron los más importantes: Sintonizador, fuente de reproducción, volumen, expulsar CD, apagar o prender la pantalla, balizas y bloqueo/desbloqueo del auto. El aire acondicionado es manual. Funciona de forma correcta y sin hacer mucho ruido. 

El espacio para los pasajeros que viajen atrás es reducido tanto a lo largo como a lo ancho. A nivel de seguridad, todas las plazas cuentan con cinturones inerciales de tres puntas y apoyacabezas. Para los más chicos cuenta con anclajes ISOFIX y TopTheter. Ubicada en el baúl se encuentra el neumático de auxilio, que es de diferente medida a las titulares. Es una rueda de chapa de 14" sobre un neumático 175/65 R14. 
El impulsor es un 1.6 litros de cuatro cilindros en línea y 16 válvulas que puede entregar 120 Cv de fuerza a las 6.000 rpm y un torque de 152 Nm a las 4.200 rpm. Nuestra unidad se acopla a una transmisión manual de cinco marchas. Por US$ 23.990 está la versión SE asociada a la transmisión manual robotizada de doble embrague y seis marchas denominada PowerShift. La tracción se dirige a las ruedas delanteras. El tanque de combustible es de 51 litros.

En Brasil ofrece un motor mucho más moderno con turbo, el tricilíndrico de 1.0 litros EcoBoost con 125 Cv de fuerza y 173 Nm de torque. 
El impulsor, perteneciente a la familia Sigma, se entiende muy bien con la relación de la transmisión en las primeras tres marchas. Es un motor elástico, en el que no hay que hacer trabajar de más para conseguir buenas reacciones, ideal para ciudad. A esto hay que sumarle que el tacto de la transmisión y embrague es bueno, todas las marchas entran sin problemas y no hay impresición alguna.

En ruta se desempeña igual que bien que en ciudad. Transmite solidez y seguridad al conductor, aunque el referente en chasis en este segmento es el Volkswagen Polo. Acelera de 0-100 km/h en 10,5 segundos. Las recuperaciones en ruta de 80 a 110 km/h lo logra en 7,34 segundos en tercera marcha, en cuarta marcha en 11,01 segundos y en quinta el tiempo sube hasta los 13,33 segundos. A 110 km/h el impulsor va en quinta marcha a 3.000 vueltas y a 80 km/h, el régimen es de 2.200 vueltas.
El consumo urbano es de 8,1 l/100 km (12,3 km/l), en ruta de 5,7 l/100 km (17,5 km/l). Con una sexta marcha el consumo extra-urbano podría mejorar. La insonorización del habitáculo, en tanto, es aceptable. 

La dirección asistida eléctricamente del Fiesta es ideal para hacer ruta gracias a lo directa y precisa que es, responde velozmente a los movimientos del conductor. La suspensión delantera es de tipo McPherson con barra estabilizadora y la trasera es semi-independiente. Este conjunto apunta hacia el confort de marcha en ciudad, donde filtra muy bien las imperfecciones. En cambio, en la ruta tiende a inclinarse pero en ningún momento más de lo deseado. Los frenos de disco ventilados y tambores en el eje delantero y trasero respectivamente hacen que el Fiesta se detenga en distancias cortas.
El equipamiento de seguridad del Ford Fiesta SE se compone de:

  • 2 Airbags (frontales)
  • Frenos ABS+EBD
  • Control de tracción (TCS)
  • Control de estabilidad (ESC)
  • Asistente de arranque en pendientes (HLA)
  • Asistencia electrónica al frenado de emergencia (EBA)
  • Anclajes ISOFIX para sillas infantiles
  • Cinco cinturones inerciales de tres puntas
  • Cinco apoyacabezas
  • Alarma y bloqueo
  • Inmovilizador Secury Lock

En tanto, en materia de confort, se compone de:

  • Aire acondicionado manual
  • Sistema SYNC con pantalla de 6,5" con Apple CarPlay y Android Auto
  • Seis parlantes
  • Sistema MyKey
  • Control de velocidad crucero
  • Cuatro levantavidrios eléctricos
  • Asiento del conductor con ajuste de altura
  • Tapizados en tela
  • Volante con ajuste en altura y profundidad
Ford durante mucho tiempo tuvo una filosofía de marca llamada "One Ford" para el desarrollo de autos que no establecieran diferencias entre las Américas, así como también entre América Latina con Europa. ¿Cómo? sencillo, globalizando los modelos. Utilizando un solo diseño para "Fiesta", un solo diseño para "Focus", etc. 

Con este Fiesta 2018 Mercosur y próximamente con el Focus, Ford rompe su propia filosofía. No se pondrán al día cambiando de generación como en el viejo continente, sino que se harán rediseños de los ya existentes. Hoy en día es una de las compras más racionales del segmento B en Uruguay, pero Ford se podría haber esmerado más en los cambios, como hizo con EcoSport, donde reemplazaron la mecánica, aumentaron calidad y cambiaron todo el interior. 
Lo bueno:

  • Equipamiento de confort
  • Mejoras a nivel de equipamiento de confort
  • Confort de marcha
  • Respuesta del impulsor
  • Consumos obtenidos
  • Tacto de la transmisión
Lo malo:

  • Ya existe una nueva generación
  • Rueda de auxilio temporal
  • Plazas traseras acotadas
Precio y garantía:

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