Prueba: Volkswagen Virtus Highline 1.6 Tiptronic

El Volkswagen Virtus pasó la semana pasada por nuestro garaje. Es el nuevo sedán de la firma alemana que llega desde Brasil para competir en el segmento de los sedanes chicos del mercado local. Se posiciona por encima del Gol Sedán pero por debajo del Vento, que su llegada a Uruguay estaba prevista para este mes (ver nota).

Hace dos semanas probamos al Polo, su "hermano" bicuerpo con el mismo nivel de equipamiento (ver prueba) y mismo motor: Highline 1.6, solo que esta vez con transmisión automática de seis marchas Tiptronic en vez de la manual de quinta. La conclusión tras 600 kilómetros a bordo de este nuevo Volkswagen Virtus, a continuación. 

En el frontal no tiene cambios respecto al Polo. Es un diseño que no disgusta a nadie gracias a las líneas poco arriesgadas y filosas. Los faros son halógenos y dentro de ellos se pueden encontrar varios detalles de diseño como los panales de abeja en los pentágonos principales. Tanto para los Polo como para los Virtus, las versiones Highline se pueden reconocer por las luces LED diurnas ubicadas a los costados de los camineros y cromados en la sección baja del paragolpes. 
De perfil es el sedán más atractivo producido en el Mercosur. La línea de cintura es filosa y ascendente, tanto que se puede apreciar la profundidad a través de una foto. Es real que cada vez los modelos Volkswagen consiguen ese aspecto similar, y con el Virtus sucede. Toda la zona vidriada del lateral es idéntica al Vento de nueva generación. La versión Highline cuenta con llantas de aleación de 16" bi-color en neumáticos 205/55 R16 de la firma GoodYear. El Virtus es un sedán del segmento B, pero está muy cerca del segmento C. Mide 4.482 mm de largo, 1.751 mm de ancho y 1.472 mm de alto. La distancia entre ejes es de 2.651 mm y el despeje al suelo es de 149 mm.

La zona trasera del Virtus es un Vento a escala. Dentro de los sedanes chicos es el único que logra transmitir una sensación de que el sector trasero no es un agregado al hatchback, y esto es gracias a que Volkswagen jamás lo llamó "el sedán de Polo". Cuenta con una especie de salidas de escape falsas y leve alerón en el portón del baúl. La apertura del mismo se puede realizar desde la llave, el interior o simplemente el botón escondido arriba de la matrícula, y ya que hablamos del baúl, tiene una boca de carga amplia y una capacidad máxima de 521 litros que pueden ser distribuidos en dos partes gracias a que podemos contar con un piso falso.
El Virtus es diferente en el interior respecto al Polo. Y no basta con subirse a los dos para darse cuenta, sino que hay que verlo a través de fotos. Las diferencias están en la parte baja. Mientras que el Polo son en plástico oscuro, en el Virtus son de plástico claro. Sin ser ese detalle (que pocos habrán notado) el interior es igual al de su hermano bicuerpo. 

La calidad de los materiales y de ensamble es correcta, al igual que el tacto de las de constante uso. El volante es el conocido de Volkswagen, forrado en cuero y con base plana, con controles para la velocidad crucero, el teléfono, la radio y la computadora de a bordo. El tablero que nos llega a nosotros está compuesto de cuatro instrumentos análogos con iluminación blanca y una pantalla monocromática donde podremos consultar todos los datos de la computadora de a bordo.
El tapizado en la versión evaluada es de tela con terminaciones en triángulos de goma. La posición de manejo es excelente y ya lo dijimos en el Polo. Quienes quieran ir bajos o altos van a poder gracias a las múltiples regulaciones del volante y el asiento. Los asientos, en tanto, son cómodos pero algo cortos en la zona de los muslos. El del acompañante se ubica en una posición baja y no cuenta con regulación de altura. 

Al centro de la consola de encuentra la radio de 6,5" con el sistema Composition Touch de Volkswagen y encima de ella el Dockstation. Cuenta con radio AM, FM, USB y tarjetas SD. Es una de las mejores pantallas del segmento por la velocidad, facilidad de uso y opciones de conectividad. Cuenta con Apple CarPlay, Android Auto y Mirror Link.
Debajo de la pantalla se encuentra el climatizador automático "Climatronic" de una zona con salidas a las plazas traseras y a la guantera. Tiene un correcto funcionamiento, calienta rápidamente y de manera callada. En la zona de la transmisión encontramos toda una sección de botones anulados con tan solo tres funcionales: el de encendido, apertura del baúl y la activación de los sensores de estacionamiento. 

La entrada a la zona trasera es sencilla gracias al ángulo de apertura de las puertas. El espacio para las piernas es inmenso. Con el asiento del conductor ajustado a una persona de 1,80m, a alguien de la misma estatura le sobran algo más de 22 cm de espacio. A nivel de seguridad, todas las plazas cuentan con cinturones inerciales de tres puntas y apoyacabezas. Para los más chicos cuenta con anclajes ISOFIX y TopTheter. Todas las ventanas se suben y bajan eléctricamente con un solo toque. Ubicada en el baúl se encuentra el neumático de auxilio, que es de diferente medida a las titulares. Es una rueda de chapa de 14" sobre un neumático 175/70 R14. 
El único impulsor del Volkswagen Virtus en Uruguay es el 1.6 litros MSI de cuatro cilindros en línea y 16 válvulas que puede entregar 110 Cv de fuerza a las 5.750 rpm y un torque de 155 Nm a las 4.000 vueltas denominado "EA 211". La versión probada se acopla a una transmisión automática Tiptronic de seis marchas denominada "AQ 160". La tracción es delantera. Según fábrica, acelera de 0-100 km/h en 11,6 segundos y alcanza 185 km/h de velocidad máxima. El consumo mixto declarado es de 7,53 l/100 km y la capacidad máxima del tanque de combustible es de 50 litros.

En Brasil ofrece un motor mucho más moderno con turbo, el tricilíndrico de 1.0 litros TSI con 128 Cv de fuerza y 200 Nm de torque. No llega a nuestro país por problemas de homologación. También se estuvo hablando de una futura versión GTS que contará con el motor 1.4 TSI de 150 Cv, aunque esto todavía no sea una realidad.
El conjunto motor/caja es excelente. Tanto por la respuesta veloz del impulsor como por el trabajo de la Tiptronic de seis marchas, la cual administra bien las marchas excepto la tercera. En la ciudad su comportamiento es algo extraño. La relación marcha es eterna, recién conecta la cuarta marcha a los 51 km/h desde los 24 km/h. Lo mejor para esto es que el conductor intervenga pasando la caja a modo secuencial y pasar a la siguiente, porque lo más probable es que todo el recorrido urbano sea en tercera. 

En la ruta su comportamiento es excepcional. En nuestros registros y con acelerador en la posición kick-down, aceleró de 0 a 100 km/h en 12,2 segundos. Los pases de marcha en el recorrido completo del pedal se realizan a innecesarios 6.200 rpm, mientras que en un uso tranquilo, los mismos son casi imperceptibles (excepto tercera), ya que se realizan entre 2.000 y 2.200 vueltas. Con el modo Sport de la transmisión, se efectúan a 500 rpm más. 
Las recuperaciones de 80-110 en ruta con el modo kick-down de la caja lo completa en 6,7 segundos, con el acelerador a fondo en tercera marcha en 7,9 segundos, en cuarta marcha aumenta hasta los 13,3 segundos, en quita lo hace en 15,7 segundos y en sexta aumenta hasta los largos 20,8 segundos. A 110 km/h la transmisión en D6 gira a 2.200 rpm.

El mejor consumo obtenido en ciudad fue de 9,0 l/100 km (11,1 km/l), en ruta de 5,8 l/100 km (17,2 km/l) y en ciclo mixto 7,4 l/100 km (13,5 km/l). La insonorización del habitáculo, en tanto, es muy buena en todos los sentidos. El motor recién se percibe molesto a partir de las 4.500 vueltas y los neumáticos después de los 150 km/h, al igual que los ruidos eólicos.
La maniobrabilidad de este Virtus es muy buena gracias a la dirección asistida eléctricamente, que responde velozmente a los movimientos del conductor. La rigidez del chasis MQB-A0 en conjunto con el esquema de suspensiones de tipo McPherson independiente adelante y el eje de torsión trasero hacen que este Volkswagen tenga un comportamiento dinámico en ruta estable. 

En ciudad la suspensión filtra bien el malestar de las calles. Por una parte gracias a los neumáticos de perfil alto y por otro a las suspensiones blandas.  Los frenos, en tanto, son de discos ventilados en el eje delantero y de tambores en el trasero. Su funcionamiento es correcto, detienen al Virtus en distancias cortas.
El equipamiento de seguridad del Volkswagen Virtus Highline se compone de:
  • 4 Airbags (frontales y laterales)
  • Frenos ABS+EBD 
  • Control de tracción (ASR)
  • Control de estabilidad (ESC)
  • Asistente de arranque en pendientes (HAC)
  • Anclajes ISOFIX y TopTheter para sillas infantiles
  • Cinco cinturones inerciales de tres puntas + cinco apoyacabezas
  • Alarma con bloqueo
  • Inmovilizador
  • Espejo retrovisor con ajuste automático anti-deslumbrante
  • Sensor de luz y lluvia
  • Sensores de estacionamiento delanteros y traseros
  • Luces LED diurnas con función "Coming Home"
  • Faros camineros delanteros con función de giro
Latin NCAP ya evaluó al Virtus. El resultado es de cinco entrellas para ocupante adulto y cinco estrellas para pasajero infantil, recibiendo el premio "Advanced Award". La estructura del auto fue considerada como estable tanto en las pruebas de choque frontal, lateral y de poste.
El equipamiento de confort, en tanto, se compone de: 
  • Radio "Composition Touch" de 6.5" con Apple CarPlay y Android Auto
  • Climatizador automático de una zona
  • Acceso sin llave y encendido por botón (Keyless)
  • Computadora de a bordo I-System
  • Porta celulares con puerto de carga "Dockstation"
  • Cuatro levantavidrios eléctricos
  • Volante multifunción forrado en cuero regulable en altura y profundidad
  • Asiento del conductor con ajuste en altura
  • Apoyabrazos central delantero
  • Difusor trasero de aire
  • Iluminación interior confort
  • Espejos exteriores eléctricos con función Tilt Down y señaleros integrados
  • Respaldo trasero abatible 60/40
  • Guantera refrigerada
  • Red de baúl
  • Pomo y empuñadura de palanca de cambios en cuero
  • Empuñadura de freno de mano en cuero
  • Desbloqueo del respaldo para el asiento delantero derecho
El Volkswagen Virtus es un digno rival dentro de los sedanes del segmento B, y no solo en esta versión, sino que desde la entrada de gama. 

Aquellas familias de cuatro personas que estén pensando en un sedán cómodo, con la mejor calificación de seguridad dentro de sus rivales, bien equipado y con un diseño no muy arriesgado entonces estarán pensando en este nuevo Volkswagen Virtus, y quedará en ellos decidir cual de las tres versiones es la que mejor se adapta a ellos: Trendline, Confortline y Highline, siendo la segunda la más racional y la testeada en esta nota la menos. 
Lo bueno:
  • Diseño
  • Respuesta y consumos del conjunto mecánico
  • Capacidad del baúl
  • Amplitud interior
  • Garantía de 3 años o 100.000 kilómetros
Lo malo:
  • Rueda de auxilio temporal
  • Precio elevado de la versión testeada
Precio y garantía:

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