Proyectan que la venta de 0 km cerrará el año con suba de 10%

El dinamismo se refleja en arcas del Estado que recaudará US$ 550 millones por impuestos.
El comercio de vehículos nuevos consolidó un cambio de tendencia con ventas que se recuperaron con creces. Ese comportamiento del mercado permite proyectar un 2017 mejor al año pasado. El repunte de la economía y una mayor predisposición a la compra de bienes durables de la mano con la estabilidad del dólar han sido las claves para que los consumidores se vuelquen en mayor medida la compra de unidades nuevas.

Para el director de la consultora Autodata, Jorge Martínez de Boni, es factible que las ventas totales de automóviles y utilitarios livianos de 2017 se ubicarán en el entorno de las 50 mil unidades, según dijo a El Observador. Esa cifra está 10% arriba de la cantidad colocada en 2016 (45.636) y es similar a las ventas de 2015 (49.435 unidades). De confirmarse la proyección también se cortaría la racha a la baja en las ventas que se inició en 2014.
Entre enero y setiembre se vendieron 38.990 automóviles y utilitarios livianos, el 25% más que en igual período de 2016.

Las cifras de octubre se conocerán en los próximos días. Según De Boni, en noviembre y diciembre también puede ocurrir que se adelanten ventas, debido a que la suba de la tasa consular que entra en vigencia el 1° de enero de 2018 puede incentivar la decisión de compra o recambio de un 0 km.

"Habrá un incremento (de precios) por la vía de la tasa consular. Es 3% y en autos es mucha cosa. Es un porcentaje que normalmente no deberían absorber los importadores", señaló De Boni.
Los vehículos de pasajeros más demandados siguen siendo los autos de menor cilindrada, que también son los que pagan menos impuestos y, como consecuencia, son los de menor valor.

Las últimas cifras muestran que al mes de setiembre Volkswagen era líder en ventas y tenía una participación de mercado de 14,26%, en segundo lugar estaba en Chevrolet (14,03%), Fiat (11,35%), Susuki (9,38%), Renault (8,44%) y Nissan (5,96%) ocupaba el sexto lugar.

El mayor dinamismo tiene una incidencia directa en las arcas del Estado, si se toma en cuenta la carga impositiva que grava la compraventa de unidades 0 km. Una recuperación de las ventas implica mayor recaudación para la Dirección General Impositiva (DGI).
En Uruguay, los vehículos nuevos están gravados por el Impuesto Específico Interno (Imesi), cuya tasa va de 23% a 46% (aumenta a mayor cilindrada), el Impuesto al Valor Agregado (IVA), de 22%, y un arancel externo de 23% que se paga cuando el vehículo procede desde fuera de la región. Eso hace que cerca de la mitad del valor de venta de los 0 km corresponda a impuestos.

El mercado de vehículos nuevos terminará el año con operaciones por US$ 1.200 millones, según estimaciones de Autodata, lo que implica que la recaudación estatal por concepto de impuestos estará en el orden de los US$ 550 millones. En 2016 se colocaron poco más de 45 mil unidades por $ 1.100 millones, lo que implicó que la recaudación estatal por concepto de impuestos fuera de US$ 500 millones. La última modificación tributaria fue en setiembre de 2012, cuando cambiaron las tasas del Imesi. Eso redujo la carga fiscal sobre los vehículos de menor cilindrada y aumentó la de motores con mayor potencia.
Por otra parte, el Parlamento aprobó el incremento de la tasa consular de 2% a 3% para todas las importaciones provenientes de países del Mercosur y al 5% para aquellas originadas desde fuera del bloque. Sin embargo, los productos del sector automotor no están comprendidos dentro del libre comercio intrazona que acordó el Mercosur desde su creación, sino que se rigen por acuerdos bilaterales. Uruguay tiene acuerdos bilaterales para el comercio de vehículos con Argentina, Brasil dentro del Mercosur, y por fuera de este con México. Los tres son proveedores relevantes de vehículos en Uruguay.

Todos los vehículos que ingresan a Uruguay no están incluidos en las pautas intrazona, lo que significa que el 100% de las importaciones de unidades (automóviles, utilitarios, camiones y ómnibus), pagarán la tasa consultar máxima del 5%, según la Asociación del Comercio Automotor del Uruguay. La gremial sostiene que todavía "no es sencillo estimar cuál será el impacto del incremento", en el valor de venta público de los vehículos.

Tampoco se conoce si todas las marcas y los modelos trasladarán la suba a sus precios. Esto depende de la política comercial de cada casa matriz y sus representantes en Uruguay.
Fuente: El Observador

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